Elige tu método
1
Compra las semillas a un proveedor
confiable. Puedes comprarlas en bancos de semillas online, o puedes
comprarlas en tiendas de plantas o pedirles a conocidos que ya tengan.
2
Seca las semillas de un fruto de
tomate. Puedes tomar las semillas del tomate y luego hacer una planta a
partir de ellas. Dirígete a la sección 2 debajo para saber cómo preparar las
semillas antes de plantarlas.
3
Elige una variedad. Existen más
de mil variedades diferentes de plantas de tomate. La mayoría de ellas pueden
ser clasificadas en tres categorías que podrán ayudarte a decidir.
·
Tradicionales o híbridos: Los
tradicionales son tomates que no han sido genéticamente reproducidos durante
varias generaciones sin haber cruzado especies. Básicamente, se trata de
tomates puros. Los híbridos son los que han resultado de la cruza de dos variedades.
·
Determinados o indeterminados: Según esta
clasificación, se distinguen las plantas por el periodo de tiempo durante el
cual la planta produce el fruto. Las plantas determinadas los producen durante
algunas semanas, mientras que las indeterminadas producen continuamente durante
la temporada de crecimiento hasta que el clima se vuelve demasiado frío.
·
Forma: También pueden clasificarse por
su forma: redondos (los más populares), beefsteak (los más grandes), de pulpa
(utilizados para hacer salsas) y cherry (los más pequeños), utilizados para
ensaladas.
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